Presión en el sillín: entumecimiento, flujo sanguíneo y diseño del sillín según la evidencia
Sillín y presión perineal
−66 %
Reducción de la presión de contacto en la región perineal tras seis meses de uso de sillines sin punta en policías ciclistas.
Schrader et al.: 90 agentes reevaluados. La proporción que no refirió entumecimiento urogenital al pedalear pasó del 27 % al 82 %.
Las molestias en la zona de apoyo son una de las quejas más habituales en ciclismo. En la encuesta de Wilber et al. a 518 ciclistas recreativos, la zona glútea e inguinal fue la tercera localización más frecuente de molestias por sobreuso (36,1 %)1, y la revisión de Dettori y Norvell identifica los glúteos y el periné entre las localizaciones más comunes de las lesiones no traumáticas del ciclismo2. Este artículo explica qué mide un mapa de presión en el sillín, qué relación tiene con el entumecimiento y el dolor de sillín en ciclismo, y qué papel tienen el diseño del sillín y la posición.
Este texto tiene carácter divulgativo. El entumecimiento genital persistente, el dolor que no cede con el reposo o cualquier alteración de la función urinaria o sexual deben consultarse con un profesional sanitario.
Qué mide un mapa de presión del sillín
Un mapa de presión es una lámina con sensores que se coloca entre el ciclista y el sillín y registra la distribución de la presión, sus picos y la posición del centro de presiones. Bressel y Cronin comprobaron que, dentro de una misma sesión, las mediciones eran fiables (coeficientes de correlación intraclase entre 0,90 y 0,99) y que la suma de presiones se relacionaba estrechamente con cargas conocidas (r = 0,97); en cambio, la fiabilidad entre sesiones fue muy variable (entre 0,02 y 0,96)3. Esto obliga a comparar condiciones dentro de la misma sesión y con el mismo protocolo, más que a interpretar valores absolutos aislados.
En la práctica se suelen distinguir una región posterior, donde apoyan las tuberosidades isquiáticas (los huesos de la pelvis sobre los que se sienta el ciclista), y una región anterior, situada por delante de ellas, que se asume representativa del periné4. La distinción es relevante porque la compresión del periné se ha asociado a alteraciones vasculares y neurológicas5.
Posición de las manos, potencia y sexo
La presión en el sillín no es una propiedad fija del sillín, sino de la interacción entre sillín, ciclista y posición. En el estudio de Bressel y Cronin, la presión máxima fue un 39 % mayor pedaleando a 118 W con las manos en la parte alta del manillar que a unos 300 W en la misma posición, y un 29 % mayor que a 118 W con las manos en la parte baja; los hombres mostraron presiones máximas un 24 % superiores a las de las mujeres3. Una interpretación plausible, no medida directamente en ese estudio, es que a mayor potencia una parte mayor del peso se apoya en los pedales.
Potter et al. estudiaron a 22 ciclistas experimentados (11 hombres y 11 mujeres) a 100 y 200 W. Al pasar de la parte alta a la parte baja del manillar, el centro de presiones se desplazó hacia delante y disminuyó la carga en la región posterior; en las mujeres, pero no en los hombres, aumentaron la fuerza y la presión máxima en la región anterior. Las mujeres presentaron además una mayor distancia entre tuberosidades isquiáticas, y esa distancia se relacionó con la posición del centro de presiones posterior6. Los autores concluyen que estas diferencias son especialmente relevantes cuando el ciclista va agarrado abajo y carga más peso sobre las estructuras anteriores de la pelvis.
No todos los estudios coinciden. Carpes et al. observaron, en 22 ciclistas recreativos, que la presión media aumentaba al pasar de 150 a 300 W7, y que inclinar el tronco hacia delante solo modificaba la presión en los hombres que usaban un sillín con orificio8. Las diferencias de protocolo (instrumento, sillines, experiencia de los participantes) explican probablemente estas discrepancias, que refuerzan la necesidad de una valoración individual.
Compresión perineal y flujo sanguíneo
La relación entre la presión en el sillín y la salud se ha estudiado sobre todo en hombres, mediante la presión transcutánea de oxígeno en el pene como indicador de la perfusión. Sommer et al. midieron en 46 hombres sanos una presión de 60,5 mmHg de pie antes de pedalear, que descendió a 17,9 mmHg al sentarse en el sillín en posición erguida; se recuperó por completo tras diez minutos de pie, y en una bicicleta reclinada, sin compresión perineal, no se modificó9.
El diseño del sillín modifica esa respuesta. Schwarzer et al. compararon cuatro sillines en 20 hombres jóvenes: la caída de la oxigenación fue del 82,4 % con un sillín estrecho y muy acolchado, del 72,4 % con uno estrecho con surco central, del 63,6 % con uno ancho de cuero sin acolchado y del 20,3 % con uno ancho sin punta10. Los autores concluyeron que el factor más importante no era el acolchado, sino una anchura que evitara la compresión de las arterias perineales.
Entumecimiento genital: datos de estudios con uso prolongado
El entumecimiento aparece sobre todo con muchas horas de sillín. En una unidad de policía en bicicleta, con una media de 5,4 horas de pedaleo al día, el 91 % de los agentes refirió entumecimiento inguinal ocasional11. En la misma población, Lowe et al. midieron más del doble de presión en la región perineal con un sillín deportivo tradicional con punta que con tres modelos sin punta, sin diferencias en la carga sobre pedales y manillar4. Tras seis meses de uso de sillines sin punta, Schrader et al. registraron una reducción del 66 % de la presión perineal, una mejora de la sensibilidad táctil y de la función eréctil evaluada por cuestionario, y un aumento del 27 % al 82 % de los agentes sin entumecimiento urogenital al pedalear12.
Estos resultados proceden de ciclistas con un uso laboral de la bicicleta y posiciones erguidas, por lo que no son directamente extrapolables al ciclismo deportivo, en el que la punta del sillín contribuye al control de la bicicleta. La revisión de Sommer et al. concluye que la compresión perineal se asocia a alteraciones vasculares y neurológicas y que una bicicleta bien ajustada, una posición adecuada en el sillín y un sillín apropiado pueden ayudar a prevenirlas, aunque señala que la investigación en mujeres es muy limitada5.
Recorte central y anchura: lo que dicen los estudios
El recorte central (orificio o canal en la parte anterior del sillín) se asocia de forma intuitiva a menos presión perineal, pero la evidencia es matizada:
- Bressel et al. observaron en 30 ciclistas, pedaleando en campo, que un sillín con recorte anterior completo reducía la presión anterior, pero también la estabilidad percibida; concluyeron que la elección del sillín no debe basarse solo en la presión13.
- Bressel y Larson encontraron en 20 ciclistas que los recortes parcial y completo aumentaban la anteversión pélvica un 8 % y un 16 %, respectivamente; el 55 % de las participantes eligió el sillín de recorte parcial como el más cómodo14.
- En 48 ciclistas competitivas, Guess et al. hallaron que las que usaban sillines con recorte tenían presiones perineales medias y máximas unos 4 y 11 kPa mayores que las que usaban sillines tradicionales; los sillines más anchos se asociaron a menores presiones máximas15.
- Carpes et al. tampoco observaron que el sillín con orificio redujera la presión media7.
- Larsen et al. compararon en 19 ciclistas dos sillines con recorte parcial de anchura media y ancha: la presión total fue similar, el sillín ancho desplazó presión hacia delante y ambos aumentaron las molestias en las tuberosidades isquiáticas; el de anchura media resultó el mejor compromiso16.
Un recorte puede, por tanto, redistribuir la carga hacia los bordes del orificio en lugar de reducirla, según la anatomía de cada ciclista y la anchura del sillín respecto a sus tuberosidades isquiáticas.
La altura del manillar también cuenta
En las mismas ciclistas competitivas, Partin et al. observaron que un manillar más bajo que el sillín se asociaba a mayor presión perineal, con un aumento medio de 3,47 kPa tras ajustar por edad y tipo de sillín, y a menor sensibilidad genital en algunas zonas17. Este resultado coincide con el desplazamiento anterior del centro de presiones al agarrarse abajo6. La presión en el sillín debe valorarse, por tanto, junto con la caída del manillar, tratada en el artículo sobre stack, reach y manillar, y con la altura del sillín, en cómo calcular la altura del sillín. La relación entre sillín y dolor de espalda se trata en el artículo sobre dolor lumbar y cervical en ciclismo.
Qué se sabe y qué no
- Se sabe que pedalear sentado reduce la oxigenación de los tejidos perineales en hombres y que la anchura y la forma del sillín modifican esa respuesta9,10.
- Se sabe que la posición de las manos y la altura del manillar desplazan la presión hacia la región anterior3,6,17.
- Se sabe que los sillines sin punta reducen la presión perineal y el entumecimiento en ciclistas con uso laboral prolongado4,12.
- No se sabe qué diseño es mejor para cada ciclista: el recorte central no reduce la presión perineal de forma sistemática y puede aumentar la inclinación pélvica13,14,15.
- No se sabe lo suficiente sobre las mujeres ciclistas: la mayor parte de los estudios de flujo sanguíneo se ha realizado en hombres5.
Aplicación práctica
La presión en el sillín depende de la combinación de sillín, pelvis y posición, por lo que el mismo modelo puede funcionar en un ciclista y no en otro. En el estudio biomecánico se valoran el apoyo sobre el sillín, su altura e inclinación y la caída del manillar para reducir la carga sobre el periné.
Referencias
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