Coeficiente de rodadura (Crr) de los tubulares en ciclismo en pista: física, impacto cronométrico y métodos de medición
Sensibilidad del tiempo al Crr en 4000 m
≈ 1,3 s
por cada aumento de 0,0005 en el coeficiente de rodadura (Crr) en una persecución individual a unos 55 km/h.
Cálculo de modelo en régimen estacionario: 450 W en la rueda, masa del sistema 85 kg, CdA = 0,200 m², ρ = 1,20 kg·m⁻³; sin salida ni corrección por las curvas.
Física de la resistencia a la rodadura
La fuerza de rodadura y la potencia que disipa se expresan como:
F_rr = Crr · m · g P_rr = Crr · m · g · v
donde Crr es el coeficiente de rodadura (adimensional), m la masa del sistema ciclista-bicicleta (kg), g la aceleración de la gravedad (9,81 m·s⁻²) y v la velocidad (m·s⁻¹). A diferencia de la potencia aerodinámica, que crece con el cubo de la velocidad, la potencia de rodadura crece de forma lineal. Por ese motivo, a velocidades de persecución su peso relativo es pequeño: en el modelo de persecución individual de Underwood y Jermy, la resistencia aerodinámica representa en torno al 96 % de las fuerzas resistivas1. La jerarquía clásica de Kyle y Burke, recogida por Crouch et al., sitúa la rodadura y las pérdidas de transmisión en tercer lugar, tras la posición y la geometría del material2.
Particularidades del velódromo
En el peralte, la fuerza normal sobre el neumático no es solo el peso: incluye la componente asociada a la aceleración centrípeta. El modelo de Underwood y Jermy incorpora este término y, además, aumenta la resistencia a la rodadura del neumático un 9,5 % en las curvas y un 4 % en las rectas por el efecto de dirección (ángulo de deriva) necesario para mantenerse en una pista peraltada. Como valor de partida, esos autores emplean un Crr de 0,001 para un neumático de competición sobre madera, y el mismo valor para los rodamientos1. Se trata de supuestos de modelo con fuentes propias, no de mediciones de un tubular concreto.
Magnitud cronométrica
Para una masa de 85 kg y una velocidad de 16 m·s⁻¹ (57,6 km/h), la potencia de rodadura pasa de 13,3 W con Crr = 0,0010 a 40,0 W con Crr = 0,0030. La Figura 1 muestra la progresión y la Tabla 1, el efecto sobre el tiempo en 4000 m con los supuestos declarados.
| Crr | Velocidad estacionaria (km/h) | Tiempo en 4000 m (s) | Diferencia (s) |
|---|---|---|---|
| 0,0010 | 55,39 | 260,0 | referencia |
| 0,0015 | 55,13 | 261,2 | +1,3 |
| 0,0020 | 54,86 | 262,5 | +2,5 |
| 0,0025 | 54,59 | 263,8 | +3,8 |
| 0,0030 | 54,32 | 265,1 | +5,1 |
Tabla 1. Cálculo de modelo en régimen estacionario: 450 W en la rueda, 85 kg, CdA = 0,200 m², ρ = 1,20 kg·m⁻³, sin salida ni corrección por curvas. La corrección de Underwood y Jermy para el peralte aumentaría ligeramente todas las diferencias.
El efecto es lineal y del mismo orden que el de pequeñas diferencias aerodinámicas: con los mismos supuestos, 0,0005 de Crr equivale aproximadamente a 0,003 m² de CdA. La elección del tubular (neumático con cámara cosida en su interior y pegado a la llanta) es, por tanto, una decisión cuantificable, siempre que el Crr se conozca con una precisión suficiente.
Cómo se mide el Crr
La base de todos los métodos de campo es un modelo de potencia validado. Martin et al. demostraron que la potencia en carretera puede predecirse con un modelo matemático que incluye la rodadura, con una correlación de 0,97 y un error estándar de 2,7 W frente a la potencia medida3. A partir de ahí existen varias aproximaciones:
- Regresión potencia-velocidad. Lim et al. separaron las resistencias aerodinámica y de rodadura registrando la potencia a varias velocidades constantes: la resistencia a la rodadura fue de 5,575 N a 414 kPa frente a 4,215 N a 828 kPa, lo que muestra que un potenciómetro detecta cambios de presión sustanciales4. Crouch et al. advierten de que este método no puede aplicarse sin modificaciones en pista por las fuerzas normales que se generan en las curvas2.
- Tapiz rodante con dinamómetro. Henchoz et al. propusieron medir la fuerza necesaria para mantener la bicicleta en equilibrio a distintas pendientes. El método detectó el efecto del tipo de neumático y de la presión, con un sesgo de 0,00029 entre dos experimentadores5.
- Elevación virtual. En bicicleta de montaña, Maier et al. obtuvieron un error típico de 0,0006 (2,8 %) y detectaron diferencias entre neumáticos de 0,0205 a 0,02376. La precisión absoluta en pista, con valores de Crr mucho menores, no está establecida en la literatura revisada.
Las mediciones en rodillo no se trasladan de forma directa a la pista: Reiser et al. observaron que la sección del neumático modificaba la potencia necesaria sobre rodillos, pero esas diferencias no aparecieron al rodar en carretera7. Tampoco la respuesta fisiológica es un indicador útil: con tubulares inflados entre 552 y 965 kPa, el consumo de oxígeno no difirió entre presiones, porque las diferencias de rodadura eran demasiado pequeñas para detectarse fisiológicamente8.
Por qué no se presenta una clasificación de marcas
Las clasificaciones de tubulares de pista disponibles proceden de laboratorios comerciales, fichas de fabricantes o bases de datos sin revisión por pares, con protocolos que difieren en superficie, presión, carga y temperatura. En la búsqueda realizada para este artículo no se ha localizado ningún estudio revisado por pares que compare modelos comerciales de tubular sobre madera. Mientras no exista esa evidencia, la opción rigurosa es medir el Crr del propio material en condiciones controladas y trasladarlo a un modelo de rendimiento.
El Crr medido y el área de arrastre obtenida en un Aero Test son las dos entradas materiales de cualquier simulación de tiempo en pista. Con ambos valores, la persecución puede simularse en AthletePro Velometrics o, para contrarreloj en carretera, en AthletePro Super Record.
Aplicación práctica
La decisión sobre tubulares se sostiene con mediciones propias del Crr y del CdA, no con clasificaciones comerciales. Medir ambos en el material de competición permite cuantificar el efecto real de cada cambio.
Referencias
- Underwood L, Jermy M. Mathematical model of track cycling: the individual pursuit. Procedia Eng. 2010;2:3217–3222. doi:10.1016/j.proeng.2010.04.135
- Crouch TN, Burton D, LaBry ZA, Blair KB. Riding against the wind: a review of competition cycling aerodynamics. Sports Eng. 2017;20:81–110. doi:10.1007/s12283-017-0234-1
- Martin JC, Milliken DL, Cobb JE, McFadden KL, Coggan AR. Validation of a mathematical model for road cycling power. J Appl Biomech. 1998;14(3):276–291. doi:10.1123/jab.14.3.276
- Lim AC, Homestead EP, Edwards AG, Carver TC, Kram R, Byrnes WC. Measuring changes in aerodynamic/rolling resistances by cycle-mounted power meters. Med Sci Sports Exerc. 2011;43(5):853–860. doi:10.1249/MSS.0b013e3181fcb140
- Henchoz Y, Crivelli G, Borrani F, Millet GP. A new method to measure rolling resistance in treadmill cycling. J Sports Sci. 2010;28(10):1043–1046. doi:10.1080/02640414.2010.498483
- Maier T, Müller B, Schmid L, Steiner T, Wehrlin JP. Reliability of the virtual elevation method to evaluate rolling resistance of different mountain bike cross-country tyres. J Sports Sci. 2018;36(2):156–161. doi:10.1080/02640414.2017.1287935
- Reiser R, Watt J, Peterson M. Cycling on rollers: influence of tyre pressure and cross section on power requirements. Sports Biomech. 2003;2(2):237–249. doi:10.1080/14763140308522821
- Ryschon TW, Stray-Gundersen J. The effect of tyre pressure on the economy of cycling. Ergonomics. 1993;36(6):661–666. doi:10.1080/00140139308967927
