La salida en persecución: evidencia de competición, modelización del perfil de potencia y coste sobre W′
Primer parcial de 250 m en 4 km
21,86 s
frente a 16,06 s en la segunda y tercera vuelta: la salida parada ocupa en torno al 8 % del tiempo total de la persecución individual.
Media de los Campeonatos del Mundo 2006-2008 (tiempo total medio 267,93 s), según Corbett (2009). El 8 % es el cociente 21,86 / 267,93.
Qué indican los datos de competición
En los Campeonatos del Mundo de 2006 a 2008, el primer parcial de 250 m de la persecución individual de 4 km duró 21,86 ± 0,55 s, mientras que los parciales más rápidos se registraron en la segunda y la tercera vuelta (16,06 s). El tiempo del primer parcial se relacionó con el tiempo total (r = 0,38), aunque con menor fuerza que en el kilómetro contrarreloj (r = 0,73), y el índice de fatiga mostró una relación más estrecha con el resultado (r = 0,48). Las actuaciones lentas en 3 y 4 km se caracterizaron por una salida excesivamente rápida y una desaceleración final1.
Los registros de potencia muestran la magnitud del esfuerzo inicial. Un perseguidor por equipos alcanzó en la salida potencias instantáneas en torno a 1100 W y no descendió por debajo de 1000 W hasta pasados 10 a 12 s; en el kilómetro contrarreloj se ha registrado un pico de 1799 W con una caída del 78 % hasta el final2. Una encuesta anterior sobre 222 corredores de persecución y kilómetro ya concluía que quienes se alejaban del perfil óptimo de carrera perdían siempre frente a quienes se aproximaban a él, y atribuía la causa más probable al uso ineficiente de los recursos anaeróbicos3.
Qué indican las simulaciones
De Koning et al. simularon ambas pruebas con un modelo de flujo de energía. En el kilómetro, el mejor resultado correspondió a una estrategia máxima desde el inicio; en 4000 m, a una salida máxima con potencia inicial elevada seguida de una potencia anaeróbica constante a partir de los 12 s, lo que genera una carrera casi uniforme. Los autores subrayan que pequeñas variaciones de la estrategia tienen efectos sustanciales sobre la marca4. Este patrón coincide con la síntesis de Abbiss y Laursen, según la cual los esfuerzos de 30 s o menos se benefician de una estrategia máxima y los de más de 2 min, de un reparto más uniforme5. En laboratorio, una salida rápida mejoró el rendimiento en esfuerzos de 3 min al acelerar la cinética del consumo de oxígeno6.
Modelización del perfil de potencia en la salida
Para simular la persecución por equipos, Boillet et al. describen la salida del corredor en cabeza mediante dos parámetros individuales y repetibles: la potencia pico (Pmax) y el instante en que se alcanza (tmax). La potencia asciende de forma exponencial hasta Pmax y, a partir de tmax, desciende de forma exponencial hacia la potencia del primer relevo con una constante de tiempo de 1,3 · tmax. El modelo tiene en cuenta además que durante los primeros 125 m el corredor pedalea de pie, con un área de arrastre mayor7. En el ejemplo real que presentan, el corredor que abría el cuarteto alcanzó un pico de 1200 W a los 10 s7.
La velocidad resultante se obtiene integrando hacia delante la ecuación del movimiento. Martin et al. demostraron que esta integración, con un área de arrastre obtenida en campo, predice con precisión la velocidad durante salidas paradas máximas de velocistas de nivel mundial (r² = 0,989)8.
Para cuantificar el coste de la salida se adopta aquí la siguiente parametrización, coherente con la forma descrita por Boillet et al.:
P(t) = Pmax · (1 − e^(−3t/tmax)) / (1 − e^(−3)) si t ≤ tmax P(t) = P1 + (Pmax − P1) · e^(−(t − tmax)/(1,3 · tmax)) si t > tmax
donde P(t) es la potencia instantánea (W), Pmax la potencia pico (W), tmax el instante del pico (s) y P1 la potencia objetivo tras la salida (W). La forma exacta del tramo ascendente es una elección de este artículo y debe entenderse como aproximación.
Coste de la salida sobre W′
En el modelo de potencia crítica, el trabajo realizado por encima de la potencia crítica (CP) consume una reserva finita, W′, cuyo agotamiento marca el límite de tolerancia9. Integrando P(t) − CP en los intervalos en que la potencia supera CP se obtiene el coste de la salida. Con los parámetros de la Figura 1, la salida consume 8,0 kJ en los primeros 15 s y 13,4 kJ en los primeros 30 s. La Tabla 1 muestra la sensibilidad del resultado a Pmax y tmax.
| Pmax (W) | tmax (s) | Trabajo sobre CP, 0-15 s (kJ) | Trabajo sobre CP, 0-30 s (kJ) |
|---|---|---|---|
| 1000 | 10 | 5,8 | 10,0 |
| 1200 | 8 | 7,9 | 11,9 |
| 1200 | 10 | 8,0 | 13,4 |
| 1200 | 12 | 7,8 | 14,5 |
| 1400 | 10 | 10,2 | 16,9 |
Tabla 1. Cálculo del modelo con CP = 420 W y P1 = 500 W. Son valores ilustrativos para un deportista hipotético, no datos de referencia de la élite.
Dos conclusiones se desprenden del cálculo. Primera, el coste en los primeros 15 s depende sobre todo de Pmax, mientras que el coste acumulado hasta los 30 s depende en gran medida de la rapidez con que la potencia regresa al valor de crucero: un tmax mayor alarga el descenso y encarece la salida. Segunda, ese coste debe restarse de W′ antes de fijar la potencia de crucero, lo que conecta directamente con el cálculo del balance de W′ en la prueba completa.
Consideraciones técnicas
En la salida parada la cadencia es inicialmente muy baja, lejos de la cadencia óptima a la que se obtiene la potencia máxima. En velocistas de nivel mundial, la potencia máxima medida en cicloergómetro fue de 1600 ± 116 W a una cadencia óptima de 129,8 ± 4,7 rpm10. Por ello, la potencia de salida no puede alcanzar su valor pico en los primeros golpes de pedal y su evolución depende del desarrollo elegido, de la masa del sistema y de la técnica de arranque de pie. La salida no queda fuera del modelo de potencia crítica: W′ incluye en parte fuentes energéticas anaeróbicas9, por lo que el esfuerzo inicial consume la misma reserva que después limitará el final de la prueba.
Los parámetros Pmax y tmax son individuales y se obtienen de registros de potencia en salidas reales. Con ellos y con CP y W′ medidos en una prueba de esfuerzo, la salida puede simularse en herramientas como AthletePro Velometrics o AthletePro Super Record para fijar el plan de carrera.
Aplicación práctica
El coste de la salida solo puede cuantificarse con CP y W′ medidos y con el perfil real de potencia en la salida. Una evaluación específica y un plan de trabajo de salidas permiten ajustar ambos elementos.
Referencias
- Corbett J. An analysis of the pacing strategies adopted by elite athletes during track cycling. Int J Sports Physiol Perform. 2009;4(2):195–205. doi:10.1123/ijspp.4.2.195
- Craig NP, Norton KI. Characteristics of track cycling. Sports Med. 2001;31(7):457–468. doi:10.2165/00007256-200131070-00001
- Wilberg RB, Pratt J. A survey of the race profiles of cyclists in the pursuit and kilo track events. Can J Sport Sci. 1988;13(4):208–213. PMID: 3219668
- de Koning JJ, Bobbert MF, Foster C. Determination of optimal pacing strategy in track cycling with an energy flow model. J Sci Med Sport. 1999;2(3):266–277. doi:10.1016/s1440-2440(99)80178-9
- Abbiss CR, Laursen PB. Describing and understanding pacing strategies during athletic competition. Sports Med. 2008;38(3):239–252. doi:10.2165/00007256-200838030-00004
- Bailey SJ, Vanhatalo A, DiMenna FJ, Wilkerson DP, Jones AM. Fast-start strategy improves V̇O2 kinetics and high-intensity exercise performance. Med Sci Sports Exerc. 2011;43(3):457–467. doi:10.1249/MSS.0b013e3181ef3dce
- Boillet A, Noble M, Sachet I, Messonnier LA, Cohen C. Individualized optimal strategy in team pursuit for track cycling. Sci Rep. 2024;14:25308. doi:10.1038/s41598-024-75963-4
- Martin JC, Gardner AS, Barras M, Martin DT. Modeling sprint cycling using field-derived parameters and forward integration. Med Sci Sports Exerc. 2006;38(3):592–597. doi:10.1249/01.mss.0000193560.34022.04
- Jones AM, Vanhatalo A, Burnley M, Morton RH, Poole DC. Critical power: implications for determination of V̇O2max and exercise tolerance. Med Sci Sports Exerc. 2010;42(10):1876–1890. doi:10.1249/MSS.0b013e3181d9cf7f
- Dorel S, Hautier CA, Rambaud O, Rouffet D, Van Praagh E, Lacour JR, et al. Torque and power-velocity relationships in cycling: relevance to track sprint performance in world-class cyclists. Int J Sports Med. 2005;26(9):739–746. doi:10.1055/s-2004-830493
