Cómo medir el CdA sin túnel de viento: el método de la elevación virtual
Metodología
0,011 m²
Reducción media del área de arrastre detectada en pruebas de velódromo tras modificar la posición de ciclistas profesionales entre 2 y 5 cm.
García-López et al. (2014): las pruebas de campo con potenciómetro mostraron validez, fiabilidad y sensibilidad suficientes para detectar cambios pequeños de posición.
En el artículo anterior se argumentó por qué el área de arrastre es la variable dominante en una contrarreloj llana y por qué conviene medirla. Este texto aborda el procedimiento. Las revisiones disponibles concluyen que la mayoría de los métodos de campo son económicos y proporcionan resultados válidos en comparación con el túnel de viento1.
Fundamento: el balance energético
El método parte del modelo de potencia validado por Martin et al.2, que descompone la potencia del ciclista en los términos aerodinámico, de rodadura, gravitatorio y de variación de energía cinética. Si se conocen la potencia, la velocidad, la masa y los coeficientes de resistencia, el único término no medido es el gravitatorio, de modo que puede despejarse la pendiente que el ciclista debería haber recorrido en cada instante:
Δh = [ η · P / v − ½ · ρ · CdA · v² − Crr · m · g − m · a ] / (m · g) · Δs
Donde Δh es la variación de altitud estimada en el intervalo (m), Δs la distancia recorrida en él (m), η la eficiencia de la transmisión, P la potencia medida (W), v la velocidad (m/s), ρ la densidad del aire (kg/m³), CdA el área de arrastre (m²), Crr el coeficiente de resistencia a la rodadura (adimensional), m la masa del conjunto ciclista-bicicleta (kg), g la aceleración de la gravedad (9,81 m/s²) y a la aceleración longitudinal (m/s²). La suma acumulada de Δh reconstruye un perfil de altitud «virtual».
Si el CdA empleado es incorrecto, el perfil virtual se desvía del perfil real a lo largo de un recorrido cerrado o repetido. El procedimiento consiste en buscar el valor de CdA (y, en su caso, de Crr) que hace coincidir ambos perfiles. El planteamiento se atribuye a R. Chung y se ha utilizado en estudios revisados por pares para estimar tanto el área de arrastre3,4 como la resistencia a la rodadura5.
Evidencia sobre validez y fiabilidad
Martin et al. compararon el área de arrastre obtenida en campo con la del túnel de viento en seis ciclistas y no encontraron diferencias (0,258 frente a 0,261 m²)6. García-López et al. hallaron en doce profesionales una relación elevada entre velódromo y túnel (r = 0,88), con una ligera infraestimación en el velódromo que disminuía al aumentar la velocidad7.
En relación específica con la elevación virtual, Dyer y Disley obtuvieron coeficientes de variación del 2 % al 3 % frente al 0,7-0,9 % del túnel de viento en un paraciclista de élite, con una diferencia absoluta de 0,03 m² entre métodos; ambos fueron precisos, aunque sus valores absolutos no fueron intercambiables3. Maier et al. comunicaron un error típico del 2,8 % al estimar la resistencia a la rodadura con este método5. Ordiñana-Pérez et al. observaron en diecisiete profesionales diferencias en el CdA absoluto entre la elevación virtual, el modelo de Martin y un dispositivo con tubo de Pitot, así como discrepancias en la dirección de algunos cambios entre posiciones4.
Protocolo de campo
La calidad de la estimación depende de aislar el término aerodinámico del resto de fuentes de variación. A partir de los protocolos publicados7,8, se recomiendan las siguientes condiciones:
- Recorrido cerrado o de ida y vuelta. Repetir varias veces el mismo tramo, de modo que el inicio y el final coincidan en altitud, facilita comprobar la coherencia del perfil virtual.
- Viento en calma. El viento altera la velocidad relativa al aire, que el método no mide. Lim et al. realizaron sus mediciones con viento inferior a 1 m/s y a velocidad constante8. El recorrido de ida y vuelta atenúa, pero no elimina, el efecto de un viento constante.
- Velocidad y posición de carrera. García-López et al. observaron que la diferencia entre métodos variaba con la velocidad (0,0013 m² por cada km/h)7, por lo que conviene medir a la velocidad y en la posición que se utilizarán en competición.
- Registro limpio. Potenciómetro calibrado, sensor de velocidad y, preferiblemente, altímetro barométrico; deben evitarse frenadas y periodos prolongados sin pedalear.
- Masa y Crr conocidos. La masa total y la resistencia a la rodadura entran en la ecuación. Lim et al. mostraron que la presión de inflado modifica la resistencia a la rodadura de forma detectable8, por lo que debe mantenerse constante entre mediciones.
Interpretación del resultado
El procesamiento proporciona un CdA y un indicador de calidad del ajuste entre el perfil virtual y el real, como el coeficiente de determinación (R²). Un ajuste deficiente suele reflejar viento, tráfico o una señal de altitud ruidosa, y aconseja repetir la medición. En la literatura revisada no se ha encontrado un umbral de R² consensuado, por lo que el criterio debe establecerse con mediciones repetidas en condiciones comparables.
La aplicación más robusta es la comparación entre condiciones (A/B): medir la posición actual, modificar una variable y volver a medir en la misma sesión. Dado que los valores absolutos pueden diferir entre métodos3,4, las decisiones deben basarse en diferencias obtenidas con el mismo procedimiento y en varias repeticiones.
De la medición al plan de carrera
En AthletePro Super Record se carga el archivo de la salida (incluidos .fit y .fit.gz) y se obtiene el CdA con su R² y un gráfico que superpone la elevación virtual y la real para valorar el ajuste. Ese valor alimenta después el reparto de potencia por tramos, los tiempos parciales y la estrategia. Cuando se requiere un protocolo supervisado, el Aero Test realiza la medición del CdA en carretera, y los cambios de posición resultantes pueden revisarse en el estudio biomecánico.
Aplicación práctica
La elevación virtual permite estimar el CdA con un potenciómetro y un protocolo cuidadoso; su valor principal está en comparar posiciones y material bajo condiciones controladas y repetidas.
Referencias
- Debraux P, Grappe F, Manolova AV, Bertucci W. Aerodynamic drag in cycling: methods of assessment. Sports Biomech. 2011;10(3):197–218. doi:10.1080/14763141.2011.592209
- Martin JC, Milliken DL, Cobb JE, McFadden KL, Coggan AR. Validation of a mathematical model for road cycling power. J Appl Biomech. 1998;14(3):276–291. doi:10.1123/jab.14.3.276
- Dyer B, Disley BX. Validation of the virtual elevation field test method when assessing the aerodynamics of para-cyclists with a uni-lateral trans-tibial amputation. Disabil Rehabil Assist Technol. 2018;13(2):107–111. doi:10.1080/17483107.2017.1297857
- Ordiñana-Pérez M, Mateo-March M, Monteagudo P, Zabala M, Blasco-Lafarga C. Validity of a novel device for indoor analysis of cyclists' drag area. Eur J Sport Sci. 2023;23(1):1–7. doi:10.1080/17461391.2021.2012264
- Maier T, Müller B, Schmid L, Steiner T, Wehrlin JP. Reliability of the virtual elevation method to evaluate rolling resistance of different mountain bike cross-country tyres. J Sports Sci. 2018;36(2):156–161. doi:10.1080/02640414.2017.1287935
- Martin JC, Gardner AS, Barras M, Martin DT. Modeling sprint cycling using field-derived parameters and forward integration. Med Sci Sports Exerc. 2006;38(3):592–597. doi:10.1249/01.mss.0000193560.34022.04
- García-López J, Ogueta-Alday A, Larrazabal J, Rodríguez-Marroyo JA. The use of velodrome tests to evaluate aerodynamic drag in professional cyclists. Int J Sports Med. 2014;35(5):451–455. doi:10.1055/s-0033-1355352
- Lim AC, Homestead EP, Edwards AG, Carver TC, Kram R, Byrnes WC. Measuring changes in aerodynamic/rolling resistances by cycle-mounted power meters. Med Sci Sports Exerc. 2011;43(5):853–860. doi:10.1249/MSS.0b013e3181fcb140
